La ciudad de Murcia volverá a llenarse de aromas, dulces y tradición con la nueva edición del Mercado de Todos los Santos, una de las citas más emblemáticas del calendario otoñal.
El mercado abrirá sus puertas del jueves 23 de octubre al domingo 2 de noviembre en la Plaza de San Pedro, con horario ininterrumpido de 9:00 a 21:00 horas, ofreciendo una experiencia única en torno a la cultura popular y la artesanía murciana.
Un mercado con historia y raíces murcianas
La presentación oficial del evento tuvo lugar esta mañana en la Plaza de San Pedro, donde ya se ultiman los preparativos de los puestos. Al acto asistieron el concejal de Turismo, Comercio y Consumo, el presidente de la Junta Municipal Centro-Oeste, David San Nicolás, y representantes de la Asociación de Artesanos y Comerciantes del Mercadillo Tradicional de Todos los Santos (Artesantos).
El Ayuntamiento de Murcia, a través de la Concejalía de Turismo, Comercio y Consumo, impulsa un año más este mercado tradicional como parte de su compromiso con la preservación de las costumbres locales, la difusión de recetas tradicionales y el fomento del comercio de proximidad.
Sabores de siempre: del pan de higo al arrope y calabazate
Entre los productos más esperados figuran los dulces murcianos más típicos de estas fechas: arrope, calabazate, pan de higo, huesos de santo, miel natural, carne de membrillo, pan de orejón y frutos garrapiñados, todos ellos elaborados de manera artesanal y con recetas transmitidas de generación en generación.
El concejal Jesús Pacheco subrayó durante la presentación que “este mercado es una muestra viva de nuestras raíces. Apostar por él es apostar por nuestra historia y por el valor de lo hecho a mano, con cariño y con respeto a la tradición. Queremos que los murcianos y quienes nos visiten sientan el orgullo de un patrimonio inmaterial que sigue vivo gracias al esfuerzo de nuestros artesanos”.
El corazón del otoño murciano
El Ayuntamiento, a través del Servicio de Comercio, Consumo, Mercados y Plazas de Abastos, colabora activamente en esta iniciativa que combina tradición, cultura y economía local, y que contribuye a dinamizar el centro de la ciudad durante la Festividad de Todos los Santos.
El mercado se ha consolidado como un punto de encuentro entre vecinos, turistas y artesanos, y como una oportunidad para revivir los sabores y aromas del otoño murciano.
Arrope y calabazate: el sabor de la memoria
Entre los grandes protagonistas del mercado destacan el arrope y el calabazate, una receta con más de dos mil años de historia elaborada a base de frutas, hortalizas y almíbar. Este dulce, imprescindible en las mesas murcianas del 1 de noviembre, refleja la sabiduría culinaria de conservar los productos de la tierra y transmitir sus sabores a través de las generaciones.
Junto a ellos, los visitantes podrán degustar almendras, miel, mermeladas y confituras, productos de temporada que evocan la esencia de una época marcada por la tradición, la cercanía y el sabor a hogar.



