Las obras de la Fase II de la Vía Verde de Murcia ya están en marcha. Se trata de un proyecto estratégico que da continuidad a la primera fase, finalizada en 2019, y que amplía el corredor verde en casi dos nuevos kilómetros, consolidando un gran eje ambiental y social que conectará el municipio de este a oeste y reforzará la cohesión territorial.
El alcalde de Murcia, José Ballesta, ha visitado los trabajos junto a la vicealcaldesa y concejal de Fomento y Patrimonio, Rebeca Pérez, además de miembros del Equipo de Gobierno y presidentes de Juntas Municipales. La actuación cuenta con un presupuesto de 1.572.388,30 euros y un plazo de ejecución de 10 meses, avanzando conforme al calendario previsto.
Un eje verde con alta rentabilidad social
La segunda fase permitirá prolongar el trazado existente, de unos ocho kilómetros, mediante nuevos ramales y mejoras que beneficiarán directamente a pedanías como Los Garres, Los Dolores, San José de la Vega, Beniaján, Torreagüera, Los Ramos, Alquerías y Zeneta. En total, se actuará sobre más de 37.000 metros cuadrados, incorporando 10.000 metros cuadrados de nuevo firme estabilizado y dotando al recorrido de 102 puntos de luz solar autosuficientes, nueva señalización y mobiliario urbano.
La intervención se completa con un ambicioso tratamiento paisajístico que incluye cerca de 17.000 nuevas plantaciones y más de 10.700 metros cuadrados de siembras de especies herbáceas y subarbustivas, reforzando la integración ambiental del antiguo corredor ferroviario en desuso.
Recuperar espacio para las personas
El proyecto mantiene una filosofía clara: transformar una infraestructura abandonada en un espacio público vivo, accesible y compartido. La Vía Verde se consolida así como un lugar de paseo, deporte y encuentro, que invita a recorrer la huerta murciana de una forma saludable y sostenible.
“El objetivo es que esta senda verde atraviese todo el municipio de este a oeste, convirtiéndose en un elemento vertebrador no solo desde el punto de vista ambiental o patrimonial, sino sobre todo social”, ha señalado el alcalde, subrayando que se trata de una actuación alineada con un modelo de ciudad más humana y cohesionada.
Nuevos ramales y actuaciones por pedanías
La ampliación hacia Alquerías y Zeneta incorpora dos nuevos ramales. El de Zeneta alcanza los 486,5 metros, conectando con el antiguo trazado ferroviario, mientras que el de Alquerías suma 916,99 metros, ampliando de forma notable el itinerario ciclista y peatonal en su ámbito territorial.
En San José de la Vega se ejecuta un nuevo vial de conexión que enlaza la Vía Verde con el Camino de los Pinos y varias vías principales de la pedanía, compatibilizando el uso lúdico con la conexión viaria segura entre márgenes.
Beniaján concentra algunas de las actuaciones más destacadas, con la creación de un palmeral lineal en el entorno de la antigua estación, zonas de picnic, pavimento peatonal de terrizo, mejora de itinerarios accesibles y recuperación de elementos históricos. Además, se garantiza la continuidad del corredor verde en su conexión con la glorieta de la avenida de Levante mediante nuevos caminos, ajardinamiento y áreas estanciales.
En Torreagüera se actúa sobre el carril de Los Antolines, mejorando el pavimento y la seguridad en su cruce con la rambla del Garruchal, mientras que en Los Ramos se acondicionan taludes con terrazas vegetales, especies autóctonas y sistemas de drenaje para reforzar la estabilidad y la integración paisajística.
La actuación en Los Dolores amplía el trazado hasta el límite con Los Garres, mejora la conexión viaria con el Camino de Tiñosa y crea un jardín bajo el puente, con más de 1.200 metros cuadrados de superficie y un área de aparcamiento.
Iluminación sostenible y conexión con la Huerta
El proyecto incorpora 102 luminarias solares con detección de movimiento, nueva señalización horizontal y vertical, semaforización adaptada y paneles interpretativos para rutas cicloturistas. Bancos, papeleras y mesas de picnic refuerzan el carácter estancial del recorrido.
La naturalización del trazado es otro de los grandes ejes de la actuación, con más de 30 especies vegetales adaptadas al entorno, tratamientos específicos en taludes y siembras extensivas que favorecen la biodiversidad. Además, la Vía Verde se conectará con la Ruta 10 de la Huerta de Murcia, prolongando el corredor verde hacia Alquerías, Zeneta y Santa Cruz.
Con esta segunda fase, Murcia avanza en la construcción de una ciudad más sostenible, accesible y conectada, donde la Vía Verde se consolida como una infraestructura clave para el presente y el futuro del municipio.



