Cuaresma Murcia Sacra

Murcia vivirá la Cuaresma con más de 150 actividades en la tercera edición de ‘Murcia Sacra’

La ciudad de Murcia volverá a convertirse en epicentro cultural y espiritual durante la Cuaresma con la celebración de la tercera edición de Murcia Sacra, una ambiciosa programación que reunirá más de 150 actividades desde el Miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Resurrección, el próximo 5 de abril. El ciclo, impulsado por el Ayuntamiento, integra actos religiosos, conciertos, exposiciones, conferencias y manifestaciones tradicionales que reflejan la riqueza patrimonial de la Semana Santa murciana.

Una Cuaresma que trasciende lo religioso

El concejal de Cultura e Identidad, Diego Avilés, presentó esta nueva edición junto al concejal de Turismo, Comercio y Consumo, Jesús Pacheco, destacando que “Murcia Sacra trasciende lo estrictamente litúrgico para convertirse en una expresión viva de la identidad murciana”. Avilés subrayó además el papel de las cofradías como custodias de un patrimonio material e inmaterial que ha definido a la ciudad durante siglos.

Por su parte, Pacheco señaló que esta programación refuerza la proyección turística y cultural de Murcia, vinculando la Cuaresma y la Semana Santa a un atractivo de primer orden basado en la historia, la música y las tradiciones.

Inicio solemne con el Cristo de la Salud

La programación arrancará este miércoles 18 de febrero, Miércoles de Ceniza, con uno de los actos más emblemáticos: la solemne procesión del Santísimo Cristo de la Salud, con salida desde la Iglesia de San Juan de Dios, seguida del tradicional Vía Crucis por el entorno de la Catedral de Santa María y la celebración de la Sagrada Eucaristía con imposición de la ceniza.

Durante el primer fin de semana tendrán lugar dos citas clave: la presentación de la revista Cabildo y el Pregón de la Semana Santa de Murcia 2026, que se celebrará en el Teatro Romea, consolidado como uno de los grandes escenarios de la programación.

La música sacra, hilo conductor

La música sacra y de pasión será uno de los grandes pilares de Murcia Sacra. El ciclo incluirá conciertos en templos, auditorios y plazas, con la participación de destacadas formaciones como el Cuarteto La Emoción, la Coral Discantus, la Orquesta de Jóvenes de la UCAM y el Orfeón Murciano Fernández Caballero.

Entre los conciertos más destacados figuran Las siete últimas palabras de Cristo en la Cruz, de Joseph Haydn, La Crucifixión, de John Stainer, y el Stabat Mater de Pergolesi, además de actuaciones gratuitas en espacios emblemáticos como la plaza de los Apóstoles y la plaza de Santo Domingo.

Especial relevancia tendrán dos grandes citas musicales: el concierto del grupo Hakuna, el 26 de marzo en el Teatro Romea, y la actuación de la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de las Tres Caídas de Triana (Sevilla), que el 1 de marzo ofrecerá un concierto en el Teatro Circo Murcia tras un pasacalles por el centro de la ciudad.

Tradición, patrimonio y divulgación

Junto a la música, Murcia Sacra integra un amplio calendario de actos tradicionales y patrimoniales, entre los que destacan el Vía Crucis general de las Cofradías, el X Vía Passionis, la romería de bajada de la Virgen de la Fuensanta, así como numerosos traslados, procesiones extraordinarias y actos de llamamiento a la Semana Santa.

La programación se completa con exposiciones, jornadas históricas y conferencias, que permitirán acercar al público el patrimonio artístico y escultórico de la Semana Santa de Murcia. Entre ellas sobresale la muestra Fundamentvm. El origen de la Semana Santa de Murcia, en el Museo Salzillo, junto a exposiciones en el Museo de la Ciudad, la sala Glorieta Uno y distintas sedes cofrades.

Una cita ya consolidada en el calendario cultural

Con esta tercera edición, el Ayuntamiento de Murcia consolida Murcia Sacra como una programación estable y de referencia, que combina fe, cultura y tradición, y que refuerza la identidad de la ciudad durante uno de los periodos más significativos de su calendario anual. La Cuaresma murciana se presenta así como un tiempo de recogimiento, pero también de encuentro con la música, el arte y la memoria colectiva de todo un pueblo.